sábado 14 de noviembre de 2009

THE MYSTICAL KABBALAH SYMBOLS






According to this book, the "Kabbalah may be defined as the esoteric Jewish doctrine. The word Kabbalah comes from the Hebrew root QBL, meaning 'to receive,' and refers to the passing down of secret knowledge through an oral transmission."

Kabbalah -- which can be spelled with a C or Q -- is an ancient form of Jewish mysticism. Turning Biblical truth and imagery into occult myths and suggestions, it has evolved through the centuries -- usually behind closed doors and in secret societies.

But these hidden mysteries are now communicated openly through the Internet, popular books and celebrities such as Madona. Highlighted at Gorbachev's 1997 State of the World Forum, it has drawn followers among the world's elite as well as the stars of Hollywood.

We offer you this information, not to build interest in occult arts, but to alert Christians to a deception likely to be promoted in today's thrill-seeking, open-minded, pluralistic atmosphere.
So - "Beware lest anyone cheat you through philosophy and empty deceit, according to the tradition of men, according to the basic principles of the world, and not according to Christ." Colossians 2:8-9

"TREE OF THE COSMOS" -- This book cover symbolizes the beliefs of Boehme [Jacob Behmen]. The upper portion depicts the Kabbalistic unity of deity. The hexagram in the top circle [often called the Star of David] is actually two intertwined triangles. Shown separately side-by-side below the hexagram, those two opposite triangles are labeled "Nature" and the "Eternal."[2]

The larger sphere at the bottom is called the "Solar World." Surrounding the sun in the center are the signs of the zodiac. As in alchemy and other occult systems through the ages, the Kabbalah includes astrology.
"Yitzhak Rabin does not have long to live. The angels have the orders."[3] So warned Peter Hirschberg in his article written for The Jerusalem Report well before Israel's fifth Prime Minister was shot by Yigal Amir, a right-wing activist who had strenuously opposed Rabin's signing of the Oslo Accords. A rabbi representing a radical group of kabbalist in Israel, had cursed him for his "heretical" policies and predicted Rabin would die within 30 days -- by early November. He was killed on November 4.
"He's inciting against Judaism," said the Jerusalem rabbi who belonged to the Kach movment and asked not to be identified. "We have permission... to demand from the angels of destruction that they take a sword to this wicked man... for handing over the Land of Israel to our enemies." On the eve of Yom Kippur, the rabbi read the curse -- the pulsa denura -- a most dreaded occult weapon in the Kabbalists' arsenal.
"Unbelievable? Too bizarre? That's because the world of mysticism operates by a different set of assumptions than either the Judeo/Christian or the secular world. How we view reality depends on our world view -- which in turn determine the meaning of our words and actions."
Newspapers rarely mention Jewish mysticism. Nor do they mention Christian mysticism, which also drifts beyond biblical boundaries into the misty realms of imagination and magic. But they do show two other opposing paradigms: traditional Judaism which allows no deviation from its religious guidelines and the new pluralistic global movement which demands compromise as a means to peace. The two are incompatible.
1. James Wasserman, Art and Symbols of the Occult (Rochester, Vermont: Destiny Books, 1993)
2. Since the second triangle was nearly invisible when first posted, I superimposed the light blue lines over the black lines to make it more visible.
3. Peter Hirschberg, "Invoking the Spirits," The Jerusalem Report, November 16, 1995


La Kabblah contiene instrucciones divinas y específicas para crear alegría, amor, salud y prosperidad en el siglo XXI. Más de tres millones y medio de personas han descubierto la asombrosa respuesta y han cambiado sus vidad drásticamente en el proceso. Los eternos principios que se establecen en este programa se pueden aplicar a todo aquél que busque la plenitud. Esta antigua herramienta espiritual ha sido llamada el secreto mejor guardado de nuestros tiempos. Ha sido considerada la llave que abre todos los misterios del universo, el secreto que gobierna al universo. Es un increible sistema de lógica y una fenomenal tecnología que cambiará completamente la forma en que ves tu vida.
La Kabbalah no es una religión. No es un dogma. No es un sistema de creencias que simplemente tienes qúe creerte. Y no es la opinión de nadie acerca de cómo funciona el universo. Simplemente es un conocimiento eterno cuyo momento ha llegado.El Centro de Kabbalah

viernes 6 de noviembre de 2009

QUE ES Y QUE NO ES.....KABBALAH

Ahora Madonna prefiere que la llamen Esther, el nombre judío que escogió como practicante de la Kabbalah. Nunca aparece sin su cordel rojo amarrado en la muñeca izquierda.

Primero veamos qué cosa no es la Cabalá:

No es y no tiene que ver con... religión, magia, misticismo, brujería, adivinación, cultos, curación, meditación, auto-ayuda, filosofía, teoría, parasicología, percepción extra sensorial, telepatía, clarividencia, nueva era, psicoquinesis, superstición, interpretación de los sueños, frenología, cartas del tarot, mantras, yoga, lazos rojos, aguas sagradas, bendiciones, judaísmo, islamismo, cristianismo, budismo, hinduismo, sufismo o animismo, regresiones a vidas pasadas, medicina holística, numerología, curación por la fe, aromaterapia, sociedades secretas, reiki, hipnosis, médium, transmutación, frenología, astrología, viajes astrales o proyecciones, sueños despiertos, espiritualismo, comunicación con los muertos, experiencias de abandonar el cuerpo, magnetismo, vudú, francmasonería, teosofía, reflexología, OVNIS, creacionismo, fanatismo o cualquier otra creencia... aunque muchas de las antes mencionadas han tomado prestados y han mal interpretado los principios de la Cabalá a lo largo de los años.

Ahora; ¿Qué es realmente?

El cabalista Yehuda Ashlag define la Cabalá de esta manera:

Esta sabiduría es ni más ni menos que una secuencia de raíces, que cuelgan mediante causa y efecto, mediante reglas fijas, determinadas, tejidas hacia una meta única y exaltada descrita como "la revelación de Su Divinidad a Sus criaturas en este mundo."

Esto significa que existe una fuerza superior, y hay fuerzas que nos gobiernan y descienden desde esta fuerza superior y crean nuestra existencia en este mundo. Estamos familiarizados con las fuerzas físicas, como la gravedad, el electromagnetismo y el poder del pensamiento. Pero existen fuerzas de un nivel aún superior que actúan mientras permanecen ocultas de nosotros. Tal y como conocemos los efectos de la electricidad, pero como no la podemos ver, no sabemos realmente lo que es.

La suprema fuerza integral, El Creador, es la suma de todas las fuerzas de los mundos y el nivel más elevado en la línea de las fuerzas de gobierno superiores.

Esta fuerza superior ha dado nacimiento a cinco mundos superiores y una barrera que los separa de nuestro mundo.

La ciencia de la Cabalá no estudia nuestro mundo y las personas dentro de él de la manera en que lo hace la ciencia tradicional. La Cabalá investiga todo lo que existe más allá de esa barrera.

No existen nada más que fuerzas descendiendo desde lo alto de acuerdo a leyes precisas. Estas leyes, como escribe Ashlag, son fijas, absolutas y están en todas partes. En última instancia, todas ellas están dirigidas de manera que podamos develar la fuerza que gobierna la naturaleza incluso mientras existimos en este mundo.

Existe un solo destino en la vida y dos caminos que conducen a él. El destino es la completa perfección y plenitud, pero podemos alcanzarlo por una vía lenta de sufrimiento o por una vía placentera y acelerada que es el sendero de la luz y la transformación.

El sendero del dolor en realidad no es un camino del todo, es la acumulación de azarosos eventos que nos ocurren en la vida porque no estamos involucrados conscientemente en nuestro desarrollo. Es la evolución dolorosa, lenta y agobiante evolución que llamamos historia y que comenzó, no lo sé, en algún lugar, y que nos está llevando Dios sabe adónde.

El sendero de la luz y la transformación es el camino mediante el cual descubrimos nuestra propia naturaleza y la naturaleza de las fuerzas que nos gobiernan. Logramos entender lo qué es y hacia donde vamos. Nos atrae e incluso lo perseguimos.

Pero, en el camino del dolor solamente sentimos que se nos empuja por medio de eventos físicos que nos causan suficiente sufrimiento como para hacer inconscientemente cambios internos que nos mueven hacia adelante. Pero como somos tan diferentes de la fuerza del crecimiento, nos resistimos y experimentamos ésta como dolor.

El camino del dolor es en realidad la evolución del egoísmo durante milenios. Mientras continuábamos inventando más y más maneras de extraer placer de la naturaleza, ésta nos parecía infinita, siempre mantenía abierta una promesa para nosotros -en la próxima generación habrá más riqueza, viviremos todos como reyes, seremos capaces de cruzar los mares y descubrir las cosas de ese mundo, iremos al espacio a ver qué cosas hay allá afuera, podremos alcanzar libertad política y personal, podremos construir máquinas que hagan nuestro trabajo para simplemente disfrutar de nosotros mismos- pero esto se ha revertido hasta ser completamente lo contrario. No estamos disfrutando. Hemos llegado a una completa alienación los unos de los otros.

De esta forma, las armas de destrucción masiva que contemplamos son exactamente una indicación física apareciendo en el camino del dolor que el ego ha desarrollado hasta su forma final. No podemos continuar a ningún lado de esta manera. Hemos llegado a un conflicto en todas las áreas de los esfuerzos humanos porque el Egoísmo no nos puede llevar más lejos: estamos comenzando a sentir la necesidad de algo más, de un orden completamente diferente -esta es la primera aparición de la necesidad espiritual en la humanidad como un todo.

La humanidad como un todo ahora debe evolucionar conscientemente usando ese más alto y completamente diferente principio de la naturaleza.
En el camino de la luz, llamado el camino de la Torá, podemos seguir por delante de la ola y a la vez comenzar a vivir nuestro próximo estado por elección en nuestro fuero interno, de manera que no necesitamos impulsos físicos negativos.

Volvamos adonde esto comenzó.

¿Puedo hacerle una pregunta seria? ¿Dónde está usted? ¿Delante de la pantalla de una computadora? ¿En un cuerpo? ¿En una ciudad? ¿En un planeta? ¿Enamorado? ¿Adolorido? ¿Qué es todo esto que usted ve y siente? ¿Para qué es todo esto? ¿Por qué está teniendo las experiencias que está teniendo? ¿Dónde está usted? ¿Y por qué está usted allí?

Si usted realmente piensa acerca de esto está bien claro que la respuesta a todas esas cuestiones contiene la respuesta a toda otra posible pregunta, y que la única cosa que impide conseguir la respuesta es la forma en que percibimos la realidad. Porque si pudiéramos verla como realmente es sabríamos qué somos, adónde vamos y la razón por la que ocurren todas las cosas en nuestras vidas. Entonces, ¿qué es todo esto acerca de la forma en que percibimos que nos aparta del conocimiento? ¿Qué es lo que nos sigue manteniendo en la oscuridad?

Comencemos aquí. Esto (hace un gesto, apuntando al espacio completo en un largo círculo) es la totalidad de la realidad, y aquí afuera está lo que pensamos que son otras dimensiones, las potencialidades no materiales, nuestro futuro y todo lo que está oculto a nosotros, lo que queremos sentir pero no podemos, lo que queremos saber pero no sabemos todavía. Por alguna razón no tenemos sentido de esto, de manera que para nosotros es como pensar que esto no existe en absoluto. ¿Y qué es todo esto? -placer sin límites, existencia ilimitada, completa percepción y conexión con la fuerza que crea y dirige el universo material (se mantiene la caja) donde nosotros estamos. Estos somos nosotros, una caja cerrada con 5 pequeñas aberturas hacia lo que nos rodea. Pero aunque tenemos estos cinco sentidos para determinar qué es la realidad y cómo guiarnos en ella, ninguno de ellos funciona de forma que puedan percibir algo que esté fuera de lo que la realidad es.

El problema es... esto es donde nosotros actualmente vivimos... y por ahora nosotros solamente percibimos lo que encontramos allí (señala hacia la caja) y lo que encontramos aquí es una percepción limitada, soledad, placeres fugaces y toda clase de problemas que nos causan sufrimiento.
Así, ¿Por qué no experimentamos lo que está fuera de aquí en lugar de lo que hay dentro de aquí?

(Zoom hacia la caja)

Cuando algo del total de la realidad viene y nos llama la atención, pensamos que sabemos qué es, pero en realidad nunca percibimos esa cosa en sí misma. Esto no entra actualmente en la caja porque los sentidos no están verdaderamente abiertos. Lo que está afuera choca con toda clase de resistencias, una pantalla, una barrera, como un tímpano, una retina, una papila gustativa, o un nervio que interpreta qué hay afuera y entonces le da una identidad y un significado de acuerdo a los efectos que esa cosa desconocida pueda tener sobre la caja. Pero la interpretación que el sensor nos da está totalmente limitada por la forma en que éste ha sido programado. El programa no nos dice que es la realidad exterior y objetiva -él la reduce, la siente sólo de acuerdo a la naturaleza de su programación interna- y todos nuestros sentidos operan de acuerdo con el mismo programa, sea que usemos nuestros ojos, un microscopio electrónico o el telescopio espacial Hubble: lo que veremos en última instancia será siempre una imagen subjetiva controlada y determinada por el programa.

Entonces ¿qué es exactamente este programa? Este llamado Egoísmo, esta preocupación sólo por mí mismo, ¿cómo me afecta? ¿Cómo hago para salir de esto que los cabalistas llaman "El Deseo de Recibir"?

La caja es una máquina. La entrada es algo informe y desconocido (es decir, que no tiene forma hasta que no le damos una) que es procesado mediante un programa interno, y la salida de la caja es nuestra realidad.

Pero esa NO es la realidad real, es sólo la forma en que esta se le aparece al Deseo de Recibir. Como fuera de aquí todo funciona de acuerdo con otro programa que nos abarca a todos, que todo el tiempo no sólo crea, sino que mantiene y dirige, entonces éste no tiene preocupación por sí mismo porque no tiene limitaciones. Se trata del altruismo incondicional, o como lo llaman los cabalistas: "El Deseo de Otorgar", la ley general del universo, la fuerza única benevolente, que está detrás de toda la existencia. Es lo que nos da todo en la vida.

Es el polo completamente opuesto a la caja. ¡Es como comparar el big-bang con un agujero negro! Es tan diferente la razón que está detrás de todas las cosas que sentimos, deseamos y hacemos, que mientras sigamos calculando nuestra vida a través de nuestros cinco sentidos y el Deseo de Recibir, nunca conoceremos nuestra verdadera naturaleza, la naturaleza de la realidad o el propósito de nuestras vidas.

FIN

¿No pensará que este es el fin para usted? Porque ello significaría que la vida fue diseñada para ser cruel y sin sentido, y aunque a veces la sentimos de esa manera -como ahora, por ejemplo- existe algo dentro de esos sentimientos que puede ser el camino para salir de esta estrecha existencia.

¡Y lo hay! Pero todo depende de lo que usted desee. Cuando la necesidad de salir de la caja finalmente se hace suficientemente fuerte, un tipo diferente de deseos aparece como un pequeño punto en su conciencia y lo único que él desea es estar conectado directamente con el programa fuera de la caja. Una vez que se ha despertado, si usted aprende a desarrollar ese deseo, el punto puede crecer para convertirse en la base de una percepción completamente diferente de las sensaciones físicas, y le va a permitir a usted percibir la realidad más grande, y sentir la naturaleza de la fuerza detrás de ella.

¿Cómo puede ocurrir esto? La Cabalá nos dice que existe una ley llamada Equivalencia de Forma.

En el mundo físico usted pude tomar dos cosas que son muy diferentes una de otra en forma y en cualidad, ponerlas una al lado de la otra en el espacio y entonces decimos que están cerca.

Pero afuera no existen el tiempo ni el espacio, ni hay objetos separados como en el mundo físico. Allí existen sólo fuerzas, campos de influencia que son diversos grados de otorgamiento semejando la actitud de la ley general del universo. En el mundo no físico, si estos campos tienen diferentes cualidades se encuentran distantes unos de otros, y si tienen cualidades similares están cerca, PERO si ellos tienen exactamente la misma cualidad, propósito y sentimiento, ¡De hecho son la misma cosa! ¡Inseparables, ligados!

Así, la cualidad egoísta opuesta de nuestros cinco sentidos bloquea nuestra percepción, y nos trae la experiencia de la separación, la soledad, de una carencia constante.

Pero ese punto embrionario en su corazón, la razón por la cual usted se está haciendo estas preguntas, así tan pequeño como es, es inconscientemente similar en cualidad y sentimiento al mundo no visible, está íntimamente conectado, entrelazado con éste, y al final le llevará a conocerlo y a entrar en él, y le revelará que cada acontecimiento en su vida, toda experiencia, todo deseo, dicha o tristeza es simplemente la ley general del universo guiando la realidad para desarrollarlo y despertarlo a usted para que elija conscientemente estar en balance con él, recibiendo lo que él más quiere darle -la habilidad de llegar a ser exactamente como él- de manera que usted sienta lo que él siente, sepa lo que él sabe, y lo que él pueda hacer usted pueda hacerlo.

El método de desarrollo de esta percepción adicional es llamado la Cabalá.
La Cabalá no es una religión; no es magia o misticismo. Es el manual del usuario de la realidad, un mapa de nuestros sentidos y nuestros sentimientos. Explica no sólo la manera en que nuestro mundo interno y nuestro mundo externo están construidos, sino además por qué. Es una ciencia tan fundamental que puede verdaderamente ser llamada una sabiduría. La Cabalá ha sido transmitida a lo largo de una cadena ininterrumpida de maestros y alumnos por miles de años, y ha sido mantenida oculta hasta el momento en que la humanidad finalmente alcanzara la necesidad, el estado de nuestro desarrollo en que podamos comprenderla y usarla apropiadamente. Ese momento es ahora.

DESPERTARNOS DEL SUEÑO




Foto : Eva Gonzales

ASOCIARSE CON EL CREADOR


Siempre digo que con el fin de tener éxito en el estudio de la Cabalá, tenemos que diseminar. Sin embargo, siento que la “diseminación” no es una palabra adecuada porque me hace ver como un vendedor o un agente de seguros que está endosando sus pólizas a todo mundo.


Cuando hablamos de diseminar la Cabalá podría sonar como si intentáramos imponernos a los demás.

Hoy en día, la palabra “diseminación” se asocia con el comercio y la diseminación de bienes. Por lo tanto, cuando hablamos de la diseminación de la Cabalá, quienes no están familiarizados con el término piensan que involucra el comercio o los negocios, que estamos vendiendo para obtener una ganancia. En otras palabras, esta palabra es muy delicada.

Pero en realidad nuestra vida entera se compone de diseminación, porque el verdadero significado de esta palabra es acercarse al Creador, esparcir, expander, revelar y alcanzar. Toda la creación empieza con la diseminación. Es decir, que empieza como un solo punto en donde de pronto, de la nada, nace algo que existe: Yesh Mi Ain (algo de la nada) y después procede a diseminarse a través de cuatro fases de Luz Directa, produciendo todos los mundos bajando hasta el nuestro.

El último grado espiritual brota en nuestro mundo con una pequeña y única carga espiritual. Toda la materia en nuestro mundo, todo el universo, nace de esa única chispa en un proceso llamado el Big Bang, para después seguir diseminándose. Se desarrolla de esta manera hasta que forma nuestro sistema solar, nuestro globo terráqueo y todo lo que existe allí.

Todo eso pertenece a la diseminación del Creador en los seres creados para llevar a la creación a la equivalencia con Él. Esto sucede bajo la influencia de la Luz, Su atributo de otorgamiento. Verdaderamente, cualquier nacimiento o desarrollo constituye una diseminación. En otras palabras, el verdadero atributo interno de la diseminación es una asociación con el Creador. Significa ayudar al Creador, entregar y revelar Su idea al mundo actuando junto a Él.


KABBALAH



Kabbalah (Hebrew: קַבָּלָה; standard vocalization: Qabbala; Tiberian vocalization: Qabbālāh; literally a "receiving" in the sense of a "received tradition") is an esoteric form of Jewish mysticism, which attempts to reveal hidden mystical insights in the Tanakh (Hebrew Bible). It offers mystical insight into divine nature.
The term "Kabbalah" was originally used in Talmudic texts (see Talmud), among the Geonim (early medieval rabbis) and by Rishonim (later medieval rabbis) as a reference to the full body of the oral tradition of Jewish teaching, which was publicly available.
The seventy-two names
The Sephirot in Jewish Kabbalah
Even the works of Prophets were referred to as Kabbalah, before they were cannonized (seebiblical canon) as part of the written tradition. In this sense Kabbalah was used in referring to all of Judaism's oral law. Over time, the oral law was recorded, but the esoteric teachings remained an oral tradition. Thus, this term became connected with doctrines of esoteric knowledge concerning God, God's creation of the universe and the laws of nature, reasons for the commandments in the Torah and the ways by which God administers the existence of the universe. Now, even the esoteric teachings of the Torah are recorded, but it is still known as Kabbalah..
According to Jewish tradition Kabbalah dates from Adam, although modern liberal rabbis date its origins in the 13th century. This knowledge has come down as a revelation to elect saints from a remote past, and for the most part, was preserved only by a privileged few. The proper protocol for teaching this wisdom, as well as many of its concepts, are recorded in the Talmud (second chapter of tractate Haggiga). It is considered part of the Jewish oral law by the majority of religious Jews in modern times, although this is not agreed upon by many modern liberal rabbis and a minority of Orthodox rabbis.
The word קַבָּלָה is most commonly transliterated as Kabbalah but also can be rendered as Cabala, Cabalah, Cabbala, Cabbalah, Kabala, Kabalah, Kabbala, Qabala, Qabalah, Kaballah, or Kabballa.

QUIEN PUEDE INICIARSE EN LA KABBALAH?


Cada persona, independientemente de su género, raza, religión o nacionalidad puede estudiar la sabiduría de la Cabalá. Por esta razón, los cabalistas siempre han tratado de difundir esta sabiduría tanto en Israel como en el mundo entero, para que esta opción sea del conocimiento de todos. Esto es particularmente válido para todos aquellos cuyas almas están ya listas para el estudio de la sabiduría de la Cabalá. Por medio del estudio pueden corregirse y alcanzar el propósito de la Creación. Quienes aún no sienten la necesidad de estudiar Cabalá es importante que conozcan el sistema por si más adelante desean hacerlo. Eso les permite acelerar su progreso hacia la fase de corrección.
Si leemos El Estudio de la Diez Sefirot (Talmud Eser Sefirot), una de las obras fundamentales de la Cabalá, escrita por Baal HaSulam en el siglo pasado, nos daremos cuenta que desde la primera página, Rabí Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) explica que cada individuo puede y debe estudiar Cabalá. Es absolutamente imperativo para todos aquellos que tienen una sola pregunta punzante en sus corazones: “¿Cuál es el significado de mi vida?”

Aunque la sabiduría de la Cabalá es una ciencia amplia y compleja, Rabí Ashlag nos introduce a su obra con una sencilla pregunta muy humana, que todos nosotros reconocemos. Quienes se sientan desilusionados con otras respuestas, encontrarán la respuesta que buscan en la sabiduría de la Cabalá y sólo allí. ¡No hay otra manera! El individuo que no se pregunte, “¿Cuál es el significado de mi vida?” no sacará provecho de la sabiduría de la Cabalá.

Prohibiciones Anteriores
En el pasado, los hombres menores de cuarenta años que no estuvieran casados, y las mujeres, tenían prohibido estudiar Cabalá. Fue Rabí Isaac Luria, el ARÍ quien determinó que a partir de su generación en adelante, se permitiría el acceso de la Cabalá a todos los hombres, mujeres y niños, siempre y cuando se sintieran llenos del deseo de alcanzar la espiritualidad, demostrando así la madurez de sus almas.

Nuestro deseo y pasión por la espiritualidad y nuestra búsqueda por descubrir el significado de la vida es lo único que prueba que estamos listos para estudiar la sabiduría de la Cabalá. Es más, Rav Kuk contestó a la pregunta, “¿Quién puede estudiar Cabalá?” con estas sencillas palabras: “Quien lo desee”.

Conocimientos Previos
No hay necesidad de tener conocimientos previos para estudiar Cabalá. Es una ciencia que se ocupa del contacto personal con el Creador. Si uno siente la necesidad de estudiar el Mundo Superior, los conocimientos adquiridos en este mundo no serán de gran ayuda. Los estudiantes desean comprender las leyes del Mundo Superior, no las leyes de este mundo. Por consiguiente, a estas personas no se les deben imponer condiciones previas o cierta preparación antes de iniciar sus estudios.

El único requisito es leer los libros correctos y tener el deseo genuino de espiritualidad. Es decir, se llega a la Luz únicamente por la necesidad de corregir el deseo. La mente humana actúa como un auxiliar para cumplir con nuestros deseos egoístas. Si intentamos entender la Torá sólo por medio del intelecto, percibiremos la ciencia que contiene, pero no su Luz.

Por lo tanto, a las personas que aprenden únicamente las leyes prácticas de la Torá y las realizan mecánicamente, sin corregir sus corazones, se les llama Gentiles. Poseen el conocimiento, pero no la Luz. La Torá es la luz del Creador que penetra en nuestras vasijas corregidas, mientras que el conocimiento es la destreza sobre lo que está escrito, dónde y como. El hombre puede ser experto en la Torá, saber de memoria el Talmud, sin haber logrado llegar a la espiritualidad verdaderamente.

Este fenómeno existe en el estudio de la Cabalá también: un individuo puede conocer todos los textos de la Cabalá y dominarlos como un profesor universitario, pero esto no quiere decir que sus deseos estén corregidos o que haya reemplazado su egoísmo con el altruismo.

Ese es el propósito de nuestra Creación y el propósito de la entrega de la Torá. Si aprendemos y ponemos en práctica lo que examinamos al ir estudiando, corregimos nuestra naturaleza. Sólo entonces se puede considerar que estamos estudiando la Torá. Pero si aprendemos sólo para adquirir conocimientos, eso es todo lo que estaremos logrando.

Por lo tanto, un maestro verdadero no exige habilidad de parte de sus estudiantes. Por el contrario, desea ver sus dudas, sus debilidades, la sensación de falta de comprensión y su dependencia en el Creador. Estas son las señales de que se ha iniciado el proceso de equivalencia con la Fuerza Superior.

Si los principiantes se enorgullecen de su conocimiento y demuestran seguridad y auto-estima es porque cuanto más se aprende más se desarrolla la pericia, como en cualquier otra enseñanza. Sin embargo, en la sabiduría de la Cabalá, a diferencia de otros estudios, y en contra del sentido común, no debe incrementar el conocimiento, sino la sensación de que no se sabe nada.

Durante el estudio
Baal HaSulam, Introducción al Estudio de las Diez Sefirot, artículo #155:

"Por lo tanto, debemos preguntar, ¿por qué entonces, los cabalistas apremian a cada persona a profundizar en la sabiduría de la Cabalá? En verdad tenemos una cuestión de peso, digna de ser divulgada, que hay un magnífico y valioso remedio para todos aquellos que profundicen en la sabiduría de la Cabalá. Aunque no entiendan lo que están aprendiendo, a través del anhelo y del gran deseo de comprender lo que están aprendiendo, van a despertar en sí las Luces que rodean sus almas.

Significa que a cada hombre de Israel se le garantiza el alcance máximo de todos estos maravillosos alcances que Dios determinó conceder a cada criatura en el Pensamiento de la Creación. Pero, quien no lo haya logrado en esta vida, lo logrará en la siguiente y así sucesivamente, hasta que haya completado lo que preliminarmente El pensó.

Y mientras el hombre no haya alcanzado la perfección, éstas Luces que están destinadas a llegar a él, se consideran Luces Circundantes. Esto significa que están listas para él, aguardando que alcance las vasijas de recepción. Entonces éstas Luces se revestirán dentro de las vasijas preparadas.

Por lo tanto, aún cuando las vasijas estén ausentes, al profundizar en esta sabiduría, mencionando los nombres de las Luces y las vasijas relacionadas con nuestras almas, inmediatamente somos iluminados hasta cierto grado.

Sin embargo, ellas nos iluminan sin revestirse en la interioridad de nuestras almas, puesto que no tenemos las vasijas que se necesitan para recibirlas. En realidad, la iluminación que recibimos una y otra vez al estudiar, nos atrae la gracia desde Arriba, impartiéndonos la recompensa de la santidad y la pureza, haciéndonos avanzar enormemente hacia nuestra perfección"

Un Guía Espiritual
Es difícil distinguir a un maestro espiritual genuino de uno que tan sólo aparenta serlo. En esta época, todos desean diversión ordinaria y sencilla, respuestas fáciles y soluciones rápidas. Las personas pueden dejarse engañar por un orador elocuente y pasar por alto los atributos de un guía espiritual que, por naturaleza, no son teatrales.

Si ese es el caso, ¿cómo podemos identificar a un maestro espiritual auténtico en esta generación? Un guía espiritual puede que sea competente en muchos campos, la ciencia, las leyes religiosas, las costumbres, la educación, etc. Sin embargo, no es suficiente conocer lo que está escrito en los libros de Cabalá para llegar a ser un guía espiritual. En ese caso, esa persona pueda que comprenda únicamente la sabiduría, pero no su interioridad, su Luz. Sobre esto nuestros sabios nos advierten, “Sabiduría en los Gentiles, créanlo, Torá (Luz) en los Gentiles, no lo crean”.

La palabra “gentil” no se refiere a un no judío, sino a un egoísta que todavía tiene que corregirse. Una persona así puede desplegar conocimientos impresionantes de Cabalá y vanagloriarse frente a sus estudiantes, exhibiendo su conocimiento con citas exactas de los textos, etc.
Esta manifestación de conocimientos puede al principio llevar a los principiantes a considerar a su maestro como una persona espiritual. La razón es que los estudiantes que empiezan no pueden saber lo que es la espiritualidad, y en ese caso, no tienen manera de examinar la ausencia o presencia de ésta en una persona. El principiante atraviesa por cambios tan fundamentales al inicio del viaje que si le es difícil comprender lo que ocurre en su interior, mucho más complicado le es evaluar a otra persona correctamente.

Un estudiante cuando empieza es iletrado aún en lo referente a la Torá escrita y, por lo tanto, puede considerar a cualquier persona como un gran maestro. Sin embargo, existen diferencias fundamentales entre un cabalista y una persona diestra en la Torá: en la Cabalá, el maestro es algo más que un rabí, es un guía espiritual. El significado de la palabra hebrea rabí es, “Grande”. El maestro y el estudiante experimentan el camino espiritual simultáneamente.

La meta del maestro no es que los estudiantes le teman y lo respeten; por el contrario, desea que estudien de tal forma que desarrollen temor, respeto y amor por el Creador; quiere colocarlos cara a cara con Su poder. Desea enseñarles cómo dirigirse directamente al Creador. Aquellos que transitan por el desarrollo espiritual experimentarán en algún momento la sensación de bajeza, debilidad, egoísmo y la vileza de sus propios deseos.

Una vez que experimentamos estos sentimientos, no podemos estar orgullosos de nosotros mismos, puesto que comenzamos a ver que todo viene del Creador. Esta es la razón por la cual un maestro de Cabalá es una persona modesta que vive su vida diaria como todos nosotros: no es un sabio que está desconectado del mundo.

Por eso ni el maestro cabalista ni sus estudiantes son arrogantes. No fuerzan sus ideas a los demás, ni los sermonean. El propósito del rabí es hacer que el estudiante se enfoque en el Creador en cualquier situación, no hacia él. En todos los demás métodos, aún cuando pretendan ser cabalistas, los estudiantes empiezan a sentir reverencia hacia el maestro, no hacia el Creador.

La sabiduría de la Cabalá es la ciencia más práctica de todas. Todo está sujeto a experimentación por parte del estudiante. Por eso un guía espiritual cabalista es una especie de entrenador que trabaja al lado de su estudiante. Aún cuando el estudiante no lo perciba, el rabí siempre lo ayuda y lo dirige.

Un Discípulo Sabio
Un discípulo sabio es una persona que desea aprender del Creador Mismo. Pero, ¿qué podemos aprender del Creador? La única propiedad del Creador es Su Deseo de deleitar a Sus criaturas. En la medida que deseemos adquirir esta propiedad precisa, es decir, deleitar al Creador, uno se hace merecedor del título de “discípulo sabio”, lo cual significa, el discípulo del Sabio (de El Creador).

Todo aquel que asiste a las lecciones, gradualmente siente que no entiende nada. Eso es ya el discernimiento de la verdad fundamental. El Creador le envía esa sensación porque desea acercarlo a Él. Cuando el Creador no desea a alguien cerca de Él, le da satisfacciones en la vida, con su familia y en el trabajo. De hecho, sólo es posible evolucionar a través de una perpetua sensación de insatisfacción.

El conocimiento cabalista no es válido antes de que pase por nuestro corazón y nuestras emociones. Podemos estudiar cualquier ciencia en el mundo sin transformar nuestros atributos; no hay una sola ciencia que exija a los científicos que cambien su visión y se corrijan. El motivo es que todas las ciencias giran alrededor de la acumulación de conocimientos sobre el aspecto exterior de nuestro mundo, aún cuando la ciencia comienza a averiguar la dependencia que existe entre los resultados de un experimento y los atributos del científico que lo realizó. En el futuro, los científicos descubrirán que cualquier conocimiento real puede lograrse sólo si el investigador iguala sus propios atributos con los del sujeto de estudio.

A todos se nos brindan muchas oportunidades para iniciar nuestro progreso en la dirección correcta. Es importante identificarlas y no perder ninguna de ellas que son otorgadas a nosotros por el Creador. Debemos luchar por Él únicamente e intentar ver Su guía en todo lo que nos ocurre, en cada pensamiento que llega a nuestra mente.

Los grandes cabalistas escribieron cómo se avanza hacia el mundo espiritual. El Creador nos otorga muchísimo más de lo necesario para progresar; debemos agradecerle a Él y a los cabalistas por habernos dado todo esto.

Los maestros que nos han transmitido el deseo de llegar al Creador y el propósito de Su Guía se encontraban en un grado espiritual tan elevado, que está más allá de nuestra imaginación, aún antes de alcanzar el primero y más bajo de los grados espirituales.

Los grandes cabalistas encontraron las palabras adecuadas para describir las acciones del Creador en beneficio nuestro; ellos vistieron Su luz y Sus acciones en palabras y frases. Los cabalistas escribieron en un nivel tal que nos hiciera posible comprender al inicio de nuestro viaje, de manera que más adelante, mediante el trabajo esforzado y la profundización de los textos, podamos sentir Su Luz directa y completamente.

www.arionline.info

PERCIBIENDO LA REALIDAD







A pesar de que sus orígenes se remontan a la antigüedad, desde los tiempos de la antigua Babilonia, la ciencia de la Cabalá se ha mantenido prácticamente escondida de la humanidad desde que apareció hace más de cuatro mil años.

Esta misma ocultación es lo que ha mantenido el atractivo subyacente de la Cabalá. Renombrados científicos y filósofos de muchos países, como Newton, Leibniz, y Pico de la Mirandola, han investigado e intentado entender la ciencia de la Cabalá. Sin embargo, hasta la fecha, sólo unos cuantos saben lo que la Cabalá realmente es.

La ciencia de la Cabalá no habla acerca de nuestro mundo, y por esta razón, su verdadera esencia no es captada por las personas. Es imposible comprender lo invisible, lo imperceptible, y lo que no ha sido experimentado. Durante miles de años, a la humanidad se le ofreció una amplia variedad de cosas bajo el nombre “Cabalá”: hechizos, maldiciones, y también milagros, todo excepto la verdadera ciencia de la Cabalá. Por más de cuatro mil años, el entendimiento común acerca de ésta se ha visto enredado con conceptos equivocados e interpretaciones erróneas. Por esta razón, ante todo, su esencia debe ser aclarada. El cabalista Yehuda Ashlag la define de la siguiente manera en su artículo La Esencia de la Sabiduría de la Cabalá:

“Esta sabiduría es, ni más ni menos que una secuencia de raíces que penden a razón de causa y efecto, en reglas fijas y determinadas, entrelazándose en una única, meta exaltada descrita como ‘la revelación de su divinidad hacia sus criaturas en este mundo’”.

Las definiciones científicas pueden ser complicadas y densas. Intentemos examinar lo que se está diciendo aquí.

Existe la Fuerza Superior o el Creador, y fuerzas gobernantes descienden desde esta Fuerza Superior hasta nuestro mundo. No sabemos cuántas fuerzas habrá, pero en realidad esto no es importante. Existimos aquí, en nuestro mundo. Somos creados por una fuerza superior que llamamos “el Creador”. Estamos familiarizados con varias fuerzas en nuestro mundo, tales como: la gravedad, el electromagnetismo y el poder del pensamiento. Sin embargo, hay fuerzas de un orden más elevado que actúan sobre nosotros mientras se mantienen ocultas.

Llamamos a la fuerza máxima suprema, “el Creador”. El Creador es la suma de todos las fuerzas del mundo y el nivel más alto en la línea de fuerzas gobernantes.

Esta Fuerza Superior dio vida a los mundos superiores. Hay cinco mundos en total. Les sigue el Majsom, una barrera que separa los mundos superiores y nuestro mundo. Desde la Fuerza Superior –el Creador, también conocido como “El Mundo del Infinito”– las fuerzas descienden a través de todos los mundos, dando vida a nuestro mundo y a los seres humanos.

La ciencia de la Cabalá no estudia nuestro mundo y a los seres humanos en él, como lo hacen las ciencias tradicionales. La Cabalá estudia todo lo que hay después del Majsom.

Como mencionamos anteriormente, el cabalista Yehuda Ashlag dice que “esta sabiduría es, ni más ni menos que una secuencia de raíces que penden a razón de causa y efecto, en reglas fijas y determinadas…” No hay nada más que fuerzas descendiendo de acuerdo a leyes precisas". Es más, estas leyes, tal como las describe Ashlag, son fijas, absolutas y omnipresentes. En última instancia, todas son dirigidas de manera que uno pueda revelar la máxima fuerza gobernante de la naturaleza mientras se está en este mundo.

Hasta que una persona pueda revelar completamente esta fuerza, hasta que conozca todos los mundos que debe ascender, obedeciendo las mismas leyes que afectan a las fuerzas descendientes, y hasta que esa persona alcance el Mundo del Infinito, no dejará este mundo. ¿Que significa “no dejará”? Esta persona reencarnará continuamente en nuestro mundo, evolucionando de una vida a la siguiente hasta llegar el estado donde surge el deseo de alcanzar la Fuerza Superior.